Historias de Éxito

Niloa Castro
38 años, TSU en Administración de Empresas

Soy Niloa Castro, tengo  38 años, nací sin ningún problema, estudié y me gradué de Técnico Superior en Administración de Empresas. Comencé a trabajar en una empresa de publicidad como asistente administrativo y a los 31 años sufrí  un Accidente Cerebro Vascular  severo.

Para recuperarme tuve que recibir fisioterapia para volver a recuperar todas mis facultades, pues quedé sin poder hablar, ni caminar. Durante todo ese tiempo no pude ejercer ninguna actividad, me sentía como una carga, una persona  que no valía nada, que estaba siendo un estorbo,  Hoy, 7 años después,  con mucha voluntad y esfuerzo personal y familiar soy capaz de caminar solamente con la ayuda  de un bastón y hablar sin dificultad.

Gracias a Dios logré conseguir un empleo que me ha permitido volver a la vida productiva y  demostrar mis destrezas y habilidades, dando a entender que el hecho que sea una persona con discapacidad no significa que me deben excluir de la sociedad. Soy una persona que tiene una discapacidad, pero no soy una persona discapacitada,  yo me puedo valer por mi misma..

He tenido ayuda de muchas personas y en especial de mi familia, que en todo momento  ha creído siempre en mis capacidades, lo cual ha sido clave en el logro de mis metas y gracias a eso he podido recuperar mi autoestima. Actualmente soy una persona que vivo tan normal y común como una persona que se encuentre completamente sana y no me siento menos que nadie; al contrario me siento feliz porque sé que valgo y la sociedad me ha dado el puesto que me merezco.

<< Volver a Historias de Éxito