Historias de Éxito

Historia de Exito Luis E. Espina

Para echar por tierra que los martes 13 son días de mala suerte; quiero compartir la historia de Luis Enrique,  quien nace en Maracaibo el día Martes 13 de Enero de 1976,  siendo el último de los cuatro hijos de la familia Espina Boada.  

Luego de un embarazo de ocho meses,  llega al mundo con una precaria situación de salud,  sus pulmones no habían alcanzado la madurez necesaria para poder respirar por si solo,  los medicamentos aplicados para lograr  tal fin causaron un grave daño a sus neuronas auditivas y Luis perdió parcialmente la capacidad para escuchar,  esta limitación no fue percibida por su familia por lo cual Luis fue criado como un niño normal.

Cuando comenzó su edad escolar, Luis no contaba con un lenguaje fluido comparado con niños de su misma edad y mostró dificultades de aprendizaje,  sin embargo,  contar con una mamá docente,  para Luis fue decisivo,  ya que con mucha paciencia se ideó mecanismos para enseñarlo a leer.  Cuando alcanzó los tres años le fue descubierta la afección auditiva que le reducía la capacidad para oír en un 75% y una leve discapacidad cognitiva que le hacía diferente a los chicos de su edad.

Una anécdota que conmueve,  es que cuando a Luis le colocan su primera prótesis auditiva,  (la cual fue un regalo de Monseñor Domingo Roa Pérez,  Arzobispo de Maracaibo), apenas salió del establecimiento le dijo a su mamá,  “mami escucho hasta el viento”,  algo tan normal que se hace imperceptible para muchos.

Con mucho esfuerzo y dedicación,  siete años en primaria, cinco en bachillerato y diez en Educación Superior, finalmente obtiene su diploma que le acredita como TSU en Administración mención Hidrocarburos en el IUTEPAL.

No ha sido fácil insertarse al mundo laboral, tuvo que realizar trabajos en depósitos,  repartiendo facturas de servicio eléctrico, entre otras más,  que le han fortalecido y dejado un gran aprendizaje.

Hoy, gracias a Creando Independencia y Citibank,  se ha insertado en un mundo laboral,  libre de prejuicios y discriminación.  Con entusiasmo y compromiso se aferra a sus nuevas responsabilidades lleno de pasión y agradecimiento,  porque gracias a ellos está en el lugar en el que siempre soñó estar.

 

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